Kepler Computing sale del sigilo con un chip de memoria ferroeléctrica para IA
Tras siete años de desarrollo y 468 millones de dólares captados, la startup dice tener un diseño que acerca la velocidad de la SRAM a la capacidad de la memoria HBM sin depender de nuevas fábricas.
Kepler Computing, una startup de Moraga, California, salió del sigilo después de casi ocho años de trabajo y decenas de fórmulas de materiales descartadas, con lo que describe como una memoria compuesta ferroeléctrica capaz de aumentar la densidad de la SRAM y reducir el voltaje necesario para leerla y escribirla. La compañía sostiene que su enfoque puede acercarse a la velocidad y eficiencia energética de la SRAM tradicional mientras supera en capacidad a la memoria HBM que hoy domina los aceleradores de IA, sin necesidad de construir nuevas plantas de fabricación.
El anuncio llega respaldado por 468 millones de dólares en financiamiento de inversionistas como GlobalFoundries, Intel Capital, AMD Ventures y Baillie Gifford, además de hasta 245 millones de dólares en fondos propuestos por el gobierno de EE.UU. a través de la Ley CHIPS. El momento no es casual: los precios de SSDs y discos duros para centros de datos de IA se han duplicado en el último año por la escasez de memoria, un cuello de botella que compañías como Kepler buscan aliviar con nuevas arquitecturas en lugar de solo ampliar la capacidad de manufactura existente.
Por ahora se trata de un anuncio de producto y financiamiento, no de un chip ya integrado en servidores comerciales, así que su impacto real en la disponibilidad de memoria para entrenamiento e inferencia todavía tomará tiempo en materializarse.